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domingo, 20 de diciembre de 2009

Peliculillas, peliculones, bodrios descarados (XXII): The Box


Título: The Box
Título original: The Box
País: USA
Estreno en USA: 6/11/2009
Estreno en España: 6/11/2009
Director: Richard Kelly
Guión: Richard Kelly (inspirado en un relato de (sic) Richard Matheson)
Reparto: Cameron Diaz, James Marsden, Frank Langella, etc


(Contiene spoilers suaves)

La mayor crítica que tengo para esta película, aparte de que es mala, la podría resumir con esta imagen:



EL GUIÓN

Como muchos sabéis, el argumento de esta película parte de la premisa de qué pasaría si un día cualquiera alguien llamase a vuestra puerta, os dejase una caja y os propusiese el siguiente trato: si pulsais un botón que hay en la caja, os dan un millón de dólares pero alguien morirá. Si no lo pulsais, no pasa nada.

Si precisamente me interesaba esta película antes de que se estrenara, no era porque la dirigiera el director Richard "PajaMental" Kelly, o porque estuviera protagonizada por Cameron Diaz, actriz de dudosa calidad interpretativa. Fue porque el guión estaba basado en un relato corto de Richard Matheson, "Botón, botón". Richard Matheson es uno de mis escritores favoritos.

Como dijo el mismo Kelly en una entrevista que traduje de él, quiso adaptar este relato en concreto porque "quería ser el tipo que diera en el clavo respondiendo a algunas de estas preguntas y llevando al cine este relato de seis páginas" (se refiere a las incógnitas normales que surgen tras leer el relato, ¿quién es el Sr. Steward y para quién trabaja?). Pues bien, después de haber visto la película, puedo decir que habría mil posibles respuestas para esas preguntas, y Kelly ha escogido la más cutre-salchichera y manida. De hecho, en esta misma entrevista habla sobre la dirección que va a tomar la peli y, bueno, decir que no es nada original y de hecho va en la línea de mil películas conspiranoicas más.

Aparte de esa línea argumental tan vacía, la película está bastante mal resuelta en cuanto a cómo está hecha. A veces las escenas se suceden sin ningún sentido, los diálogos son tontos y vacíos, las situaciones ridículas antes que atemorizantes, y algunos personajes simplemente sobran.

Lo que se puede llegar a hacer por unos billeticos... y si no, pregúntale a Richard Kelly

LAS ACTUACIONES

Ninguno de los actores brilla especialmente. Ni Cameron Diaz, como esperábamos, ni Richard Marsden, el que interpreta a su marido y alias sosoman, ni por supuesto el que interpreta a su hijo, que ahora mismo no sé como se llama. El único que hace un papel digno es Frank Langella, pero gracias a Richard Kelly su papel es plano y poco interesante, y lo que tomando la historia de Matheson como base podría ser un personaje carismático que dejase huella en la historia del cine, se queda en un pálido títere de una historia cutre de extraterrestres y conspiraciones.

Mención aparte merece el doblaje que le han hecho al hijo de los personajes de Diaz y Marsden, cada vez que salía el chaval nos partíamos de risa (al menos en la peli que nos descargamos se escuchaba así... y que nadie me hable de piratería, porque si llego a pagar la entrada del cine para ver semejante truño, me vería obligada a matar a alguien).


CÓMO ESTÁ HECHA LA PELÍCULA

Lo único bueno de The Box es que está bien ambientado en los años 70. En ese sentido, la recreación de esa época, con su ropa, el color típico de las películas de la época, los peinados y todo están muy bien resueltos.

Pero como decía, aparte de eso, la película no tiene ningún valor.

CONCLUSIÓN

A partes iguales, creo que la culpa de la mediocridad de esta película es del director, y del guión. Y oh, qué sorpresa, las dos cosas las ha hecho Richard Kelly.

Me parece mentira que el agente de Richard Matheson dé su visto bueno a que se haga esto a sus historias. Vale que ha reflotado su nombre, pues cada vez que se hablaba de la película (y ha sido mucho lo que se ha hablado) se nombraba a Matheson, pero ¿qué tipo de publicidad da una película así a un escritor? Yo, personalmente, creo que la misma mala publicidad que hacen a Stephen King las mierdas de adaptaciones que en la mayoría de veces se han hecho de sus libros.

OBSERVACIÓN TOCAPELOTAS

Si en la versión americana del cartel de la película podemos leer YOU ARE THE EXPERIMENT, ¿por qué en la versión española han puesto Si pulsas alguien morirá. Para alguien que no sepa de qué va la película, esto no tiene ningún sentido. ¿Si pulsas? ¿Y la coma que falta en esa frase? Ah, qué chapuza.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Real Steel se estrenará el 18 de Noviembre de 2011

En Acción de Gracias, el 18 de Noviembre del 2011. Ahora parece una eternidad, pero espero que hagan una buena película.

No he leído el relato (aún) "Acero", en el que se basa la peli, pero la premisa puede dar para una película estupenda, o para un bodrio estilo "The Box" (que tengo que comentar). Así que como lo último que se pierde es la esperanza, espero que lo hagan bien esta vez.

Dreamworks y Disney estarán detrás de esta película. El director será Shawn Levy, al que ya conocemos sobre todo por su trabajo como director en "Noche en el Museo". No he visto esas películas, así que no puedo decir si me ha gustado o no, y de todos modos siempre me resulta difícil prejuzgar las películas por quien las va a dirigir.

Sobre guionistas, tampoco sé mucho. Sé que en IMDB salen cuatro personas en ese apartado. Cuatro personas, aparte del GRANDE Richard Matheson, pues la peli se basa en un relato corto suyo. Pero visto lo visto, y después de sufrir "Soy Leyenda" con Will Smith, y la más reciente "The Box", me da como miedo que adapten relatos y libros de uno de mis escritores favoritos, pues invariablemente salen mierdas como castillos. Al menos, desde el punto de vista de una adaptación.

Su protagonista, Hugh Jackman, no me dice mucho. Supongo que lo puede hacer bien.

Ya iremos sabiendo más sobre esto, pero actualmente la película se encuentra en etapa de pre-producción, por algo quedan todavía casi dos años para que se estrene.

Sólo digo: ¡a ver si hay suerte!
Steven Spielberg/fotograma de la adaptación del relato para Twilight Zone/Hugh Jackman

viernes, 13 de noviembre de 2009

Novedades sobre 'Real Steel', nueva adaptación de material de Richard Matheson

Nada más estrenarse una película basada en material de Richard Matheson, The Box, empiezan a llover las noticias sobre el próximo estreno basado en material de Matheson. Esta vez le toca a Real Steel, un relato que aquí se tradujo como Acero



Hace un par de meses saltó la noticia: Hugh Jackman participará en una adaptación de un relato de Richard Matheson, Real Steel [Acero]. Lo único que se sabe es el argumento de la historia, y que la dirigirá Shawn Levy y protagonizará Hugh Jackman. Aparte de eso, hace poco el director, Shawn Levy contó algunos detalles de la película. En unas declaraciones hechas por Levy a Sci Fi Wire, por su promoción del estreno del DVD de su nueva película Noche en el Museo: Batalla en el Smithsonian, contó cosas nuevas.

“Es fiel a la historia en el sentido de que la historia trataba mucho sobre un obrero caído en desgracia que trabaja en este deporte de boxeo de robots y que necesita desesperadamente redención y una última oportunidad. La película es más como Rocky que como Transformers”

La historia de Matheson trata de un futuro cercano en donde se ha prohibido el boxeo entre humanos, y robots pesados y con forma humanoide luchan en el ring en su lugar. Un padre y su hijo adolescente, entran en este mundo, y entrenan a un luchador extraordinario.

También dicen que esta película será un concepto nunca visto antes en el cine. En todo caso, está proyectado que se estrene en 2011. Mientras, iremos informando.

Fuente: Movieweb

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Últimas compras: Completando la biblioteca de Richard Matheson

Es mi objetivo tener en mi poder toda la bibliografía de Richard Matheson. Los que no existen traducidos, los compro en inglés (son la mayoría), y así, poco a poco voy construyendo mi biblioteca Matheson.


Los últimos libros que me he comprado han sido:


- Abu and the 7 Marvels Es un libro para niños, en realidad, y sigue las aventuras de Abu, un humilde chico persa, cuyo objetivo es ganarse el corazón de la solitaria Princesa Alicia, mientras el celoso Gran Visir Zardak, su rival en los afectos de la princesa, busca mantenerlos separados. Todo esto lleva a que Abu tenga que emprender una misión que le llevará a las Siete Maravillas del Mundo.



Si bien su interés es limitado en cuanto a literatura, me ha gustado mucho el diseño y los dibujos que ilustran sus páginas, y por supuesto que lo leeré. Para ejemplo de las ilustraciones que abundan dentro del libro, una de ellas.



- Shock Waves: Es un libro de relatos que al parecer en UK se publicó bajo el título de "Shock 4". Ahora mismo no tengo aquí el libro y no puedo detallar la lista de relatos que incluye, pero al llegar a casa lo haré. Desde luego, al ver el índice no me sonaban muy conocidos... ¡buena señal!




- Camp Pleasant: Esta es una novela de terror más clásica de Matheson, y trata sobre un campamento de verano en el que a su director se le va un poco la cabeza y traspasa el límite de sus habituales crueldades.

Foto de la portada (sale fatal)



Foto de la primera página (oooooh!!! ^^ )



Con todo esto, estoy muy contenta de mis nuevas compras, espero poder leerlos o hacer algo con ellos pronto, y mientras, estarán esperándome pacientemente en mi creciente "Biblioteca Matheson" :D

jueves, 22 de octubre de 2009

Fragmento traducido de 'Hunger and Thirst' de Richard Matheson

PUblicada en el año 2000, la novela 'Hunger and Thirst', de Richard Matheson, es en realidad una novela que escribió con tan solo 23 años de edad. El agente de Matheson le dijo que era impublicable debido a su extensión [609 páginas] y la dejó de lado, trasladándose a California conde su carrera de escritor cambió drásticamente.

Narra la historia de Erick, que yace paralizado en su cama tras haber sido tiroteado en un atraco, contemplando el embrollo en que se ha convertido su vida mientras espera a que lo salven.

Este fragmento es de las páginas del principio.



1


Cuando se despertó no era capaz de moverse.
Ni un hombro, ni un miembro, ni un dedo. Cada músculo parecía paralizado, inútil. No había ninguna sensación en su cuerpo.
Estaba tumbado en la cama y miraba el techo e intentaba recordar. Qué lo había llevado allí, dónde estaba e, incluso, quién era. Su cerebro era un fluido lento que se deslizaba como lava sobre el esfuerzo por saber. Casi podía sentirlo cambiando y mudando como un río turbio contra los muros de su cerebro.
Silencio.
En el exterior había silencio. Casi nunca había silencio fuera. No en la ciudad, no donde vivía. Se preguntó donde estaban los trenes elevados y los camiones y los coches y la gente con prisa.
Silencio. Su cerebro intentaba trabajar.
Era un esfuerzo. Era como estar en pie con sudorosa impaciencia sobre una máquina obstinada, maldiciéndola, golpeándola, intentando hacerla funcionar. Y, todo el tiempo, el bulto de un motor resistiéndose como una mula testaruda y negándose a girar. La gran ausencia de movimiento era un insulto arrojado a los dientes. Así es como estaba su cerebro entonces. No podía saber: ¿Dónde estoy? ¿Qué día es? ¿Qué hora? ¿Por qué se sentía como si estuviese recubierto de cemento?
Sus ojos legañosos por el sueño se volvieron hacia abajo. Miró al suelo.
Vio su abrigo allí, se había caído y lo habían arrojado, en un montón y arrugado. Era una montaña de lana, con crestas y elevado con pendientes de seda del forro y grandes cuevas ocultas de las mangas.
Sus ojos se elevaron y vio su sombrero en la silla, inclinado contra el respaldo. El mismo color y la misma posición inmóvil. Como si todas las cosas estuviesen congeladas en el tiempo y el espacio y él las viera desde alguna postura atemporal. Miró fijamente el sombrero y pensó – Extraño, cómo conseguí ponerlo allí en la oscuridad sin siquiera intentarlo cuando…
El recuerdo se ensombreció. Una niebla de olvido hizo explotar de forma repentina su niebla sobre cualquier recuerdo. No podía recordar el más pequeño incidente de lo que parecía haber sido “la noche anterior”. Había sido arrojado devuelto a la habitación y allí estaba, yaciendo inmóvil sobre la cama y sintiéndose como si se hubiese convertido en piedra, como si fuera una roca allí. Algo más lejos sobre el sencilla alfombra de hilo marrón vio el dinero.
Estaba desparramado por el suelo, docenas de billetes color verde oscuro. Parecía como si, desde el techo, una extraña nube financiera se hubiese formado y hubiese llovido dinero verde hasta la alfombra. Un maná, un beneficio del cielo de su habitación. Las gotas estaban perfectamente formadas. Habían llovido billetes. Sus ojos los recopilaron, de cinco y de diez, y de veinte. No podía decir cuántos. Había algunos billetes debajo de otros, ocultando números. Todos en grupos de color verde. Y sus ojos no eran lo bastante buenos.
Aún, nada más que silencio.
¿Por qué? ¿En la ciudad? Imposible. A menos que hubiese cazado un momento poco común en el que todo el movimiento y todo esfuerzo habían cesado de repente. Cuando las corrientes de tráfico y comercio se habían ido completamente durante un momento antes reuniéndose en su ola ruidosa.
Miró hacia arriba otra vez, todavía grogui. La habitación se movió sobre él. Estaba hecha de caucho turbio. No se formaban contornos nítidos, no había bordes que ganaran la claridad afilada que deberían haber tenido. Pestañeó y pestañeó, sintiendo las minúsculas dagas de residuo punzante en los rabillos de sus ojos.
Intentó despertarse. Quería levantarse y lavarse la cara.
Pensó que quizás estaba exhausto. Pensó que quizás ese fuera el motivo por el cual no era capaz de moverse. Miró hacia abajo inspeccionando su largo cuerpo inmóvil. Era como estar detrás de una almena y observar el terreno de un campo de batalla desordenado y devastado. Todavía no estaba despierto. No estaba seguro de estar durmiendo todavía. Podría haber ocurrido, pensó. Cosas como esa ocurrían.
Su pierna izquierda estaba sobre la cama. El zapato de su pie izquierdo estaba apretado contra el pie de la cama, que tenía la pintura descascarillada. Sentía la presión. De una forma extraña. No una presión directa y localizada. Era vaga, sin definición; como si la sintiera en su mente porque veía el pie presionado y sabía que debía haber presión en alguna parte.
Y pensó de nuevo que podía estar dormido porque así es como eran las cosas en un sueño. Nada estaba realmente dotado con la verdadera sensación de esas presiones y tactos del despertar real. En los sueños sentías dolor pero no había dolor; y sensualidad cuando no había una causa física para ello. Era algo completamente mental.
Sus ojos se elevaron.
Su pierna derecha estaba curvada sobre el borde de la cama y quedaba colgando sobre el suelo. Todo lo que podía ver era el caballete de la articulación de la rodilla sobresaliendo en el gastado material de sus pantalones. No podía ver su pie derecho. Estaba a un lado de la cama, fuera de su vista.
Ahora, ya fuera porque el sueño se volvía más real o había pasado, los velos se fueron retirando uno por uno.
Empezó a sentir.
Su hombro derecho le dolía. Lentamente, como el dolor que surgía después de que uno se hubiera quemado. Un destello delicado y preciso como un reloj de sensación incómoda. Descubrió que tenía los labios apretados cuando fue consciente de ellos. Fue siendo más consciente de ellos porque sus labios estaban secos, muy secos.
Vio sus brazos. Su brazo izquierdo estaba a su lado, caído e inerte, como un guerrero caído. El pulgar de su mano izquierda estaba señalando como si estuviera intentando hacer autostop con él.
El resto de los dedos estaban ligeramente flexionados, arcos de carne inmóvil. Estaban blancos, casi leprosos. Las rayas de suciedad en los nudillos eran como senderos minúsculos sobre la superficie de su carne.
No podía sentir su brazo izquierdo o su mano izquierda.
Estaba seguro de que era un sueño. Podría haber estado mirando el brazo de otra persona.
Sabía que era suyo y aún así, ¿cómo podía insistir el ojo cuando el cuerpo no reconocía el testimonio?
Miró a su otro brazo porque lo sentía. El brazo estaba estirado a lo largo de su cuerpo, tan cerca de él que podría haber sido un tumor. Su mano derecha estaba metida debajo del muslo. Estaba blanca también, lo que podía ver de ella. Pero la sentía. Le dolía con un dolor sordo. Parecía que podía decir definitivamente que era suya. Podía identificar la localización de ese dolor sordo.
Una brisa pasó sobre él, proveniente de la abertura de la ventana.
La había abierto quince centímetros. Recordaba eso. De repente se vio a sí mismo de pie al lado de la ventana y golpeando los lados de la misma para aflojar las cuerdas grises y polvorientas y levantar la ventana quince centímetros. Recordaba que había habido luces de neón brillando en la calle. Había visto personas caminando.
Entonces esta era su habitación. Y había abierto la ventana hacía dos días. ¿O había sido hace tres días? Después había llovido, pensó. Sí, después había llovido. Y ahora el viento entraba por la ventana. Frío y cortante.
Fuera, el sonido estalló.
El momento de silencio antinatural terminó como si se hubiera conservado con su sueño. Escuchó los sonidos que estaba acostumbrado a escuchar. Un camión rechinando sus marchas, girando las ruedas. Un tren elevado retumbando en la estación, disminuyendo la velocidad para detenerse, arrancar de nuevo y aullando dentro de los cristales grisáceos. Y la completa amalgama, el intangible patrón de ruido que una ciudad formaba por sí misma.
Pensó – Tiene que ser por la mañana temprano, debería levantarme.
No era capaz de moverse.
Los extremos de su boca se curvaron hacia abajo. Los rabillos de sus ojos se arrugaron. Su rostro, en sueños o despierto, reflejó la ira creciente que sentía. No era miedo o premonición. Simplemente se estaba poniendo furioso. Porque había dicho que era por la mañana. Veía claramente que era por la mañana y aunque se había dicho a sí mismo que había que levantarse, no podía hacerlo.
Así que se dijo de nuevo a sí mismo – Levántate, levántate, no importa esto. Pero añadió para sí rápidamente, secretamente – Si resulta que no puedes moverte entonces obviamente esto es un sueño porque sólo en un sueño podría ocurrir tal cosa porque…
Intentó levantar los brazos. Pero sus brazos no se levantaron. Podrían haber estado remachados a la cama. Su cuerpo entero podría haber estado clavado como algún Cristo horizontal extravagante. Los dedos de su mano derecha sólo hormigueaban. Los miró. Paseó la mirada de un brazo a otro, con una sensación creciente de irrealidad completa.
La habitación estaba moviéndose de nuevo, agitándose y temblando. Se estaban formando nubes en las esquinas de nuevo. Un sueño, saltaba a la vista, un sueño, empezó a afirmar. Pero continuó intentándolo, de todos modos. Vamos, le dijo a su cuerpo, prepara tu pierna izquierda, deslízala sobre el borde de la cama y siéntate.
No era capaz de hacerlo.
Olvidando su idea de que estaba soñando dejó que un sonido de alarma llenara su garganta como un gimoteo. Intentó hablar.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Adquisiciones literarias

Creo que en este blog sólo he posteado otra entrada sobre compras de libros pero sin embargo compro libros continuamente. Como es una costumbre que quiero adquirir, intentaré empezar de nuevo a postear algunas de mis compras (de libros, claro, no voy a poner la mesita de comedor que hemos comprado hoy xD)

Estos son los últimos libros que hemos comprado. De izquierda a derecha y de arriba a abajo:




- THE NEW SPACE OPERA (en inglés): recopilación de relatos del género space opera. Tengo pensado leerlo a medio plazo. Ver página en Amazon para ver lista de relatos.

- LA SOLEDAD DE CHARLES DICKENS, de Dan Simmons - Una mala traducción del título 'Drood' en inglés, en España parece ser que las cosas se hacen así. Esperemos que por dentro la cosa esté mejor. De entrada la historia es interesante, trata sobre los últimos años de Charles Dickens, y al parecer va a ser llevado al cine. El encargado de hacerlo, si nadie lo remedia, será Guillermo del Toro. Glubs.

- LA VOZ DE LOS MUERTOS, de Orson Scott Card - Segunda parte de la saga de Ender. Carlos ya se ha leído El juego de Ender y está bastante interesado en leer esta segunda parte.

- LA FLOR DE CRISTAL, de George R.R. Martin - El libro se compone en realidad de dos novelas cortas, una de Martin y otra, pero la verdad, lo compré sólo por el de Martin.

- LOS VIAJES DE TUT, de George R.R. Martin -
Martin escribiendo ciencia ficción... me interesa. También me interesa tener todo lo que hay publicado por este hombre, y ya me queda menos.

- WOMEN, de Richard Matheson - Una novelita que mezcla terror y lucha de sexos. Tratado por Matheson, seguro que tiene sentido, y seguro que tiene calidad.

Además, tiene esto...

miércoles, 14 de octubre de 2009

Artículo y entrevista a Richard Matheson (Misteryfile, 2004)

Ya hace tiempo que tenía esta entrevista vieja a Richard Matheson por ahí rondando y pendiente de ser traducida. Más que entrevista, se puede decir que tiene un 40% entrevista y un 60% de artículo sobre el autor. Y lo que me gusta es que comenta libros que no suelen ser conocidos. Es más, el autor del artículo comenta libros que no son los típicos que la gente conoce de él (La Casa Infernal, Soy Leyenda, El Hombre Menguante, etc.). Es una buena manera también de orientarse a la hora de elegir una u otra de las muchas novelas que ha escrito este buen hombre.

Así que espero que lo disfrutéis, tanto el artículo como la breve entrevista. Eso sí, es un 'poquito' largo todo. ;D

Por cierto, mi afición es traducir Matheson en los ratos libres. Desafortunadamente, estos no han abundado últimamente, pero me gustaría retomar. Si alguien tiene alguna petición o quiere que traduzca algo en especial, que me lo diga e intentaré hacerlo. Eso sí, no garantizo que sea un plazo corto. Por ahí tengo 'Now you see it...' para quien la quiera, y me llevó meses de ratos libres. De todos modos, ahí queda la oferta. En mi poder tengo la mayoría de los libros de Matheson en inglés, y estoy intentando hacerme con la totalidad de su obra en ese idioma, ya que en español sólo hay una pequeña parte, y para eso, maltratada en algunos casos por traducciones chapueceras y horribles.

Ahora sí, os dejo con el artículo.

ED Gorman Calling: Hablamos con Richard Matheson
Entrevista publicada en inglés en la web www.misteryfile.com, en 2004.
Por Edward J. Gorman
Traducción a cargo de Sonia Rodríguez




Cada vez que he escrito sobre Richard Matheson a lo largo de los últimos treinta años, he empezado de la misma manera.

La noche del baile de mi octavo curso. Mi primer baile de verdad. Estaba emperifollado al máximo. Traje negro con camisa rosa y corbata negra. Como el que había visto a Gene Vincent llevar en el club de baile local un par de meses antes.

En esta fría noche de febrero tengo una misión. Voy a conseguir al menos un baile con la chica de la que he estado enamorado con fidelidad embarazosa desde quinto grado. Tiene que ser consciente de mi penosa condición – Dios sabe que me he humillado lo suficiente a causa de eso – pero está demasiado ocupada rechazando chicos del instituto. Su belleza es también visible para ellos.

Bien, amigos y vecinos, esta noche, no me va bien con ella. Los delincuentes habituales con los cuales suelo holgazanear no están por ahí. Ven este baile como estrictamente aburrido. Me he quedado, el único chico allí con un auténtico tupé, para hablar con chicos con el pelo cortado a cepillo y gomina y trajes grises. Tal como recuerdo, fueron bastante amistosos pero cautos conmigo a causa de la pandilla de duros con la que iba. ¿Qué demonios estaba haciendo allí?, preguntaban. Y pronto, yo también me lo pregunté.

Resumiendo: ella bailó con cinco o seis chicos diferentes, y luego un rompecorazones de segundo curso (sólo preguntadle) hizo algo así como embrujarla. No bailó con nadie más que él. Mi oportunidad había pasado.

Me fui a casa pronto en esa noche de invierno. Hacía frío pero al menos las sombras eran consoladoras. Me sentía mucho menos estúpido en la oscuridad.

A tres manzanas de mi casa había una farmacia que no cerraba hasta las 10.00. Me paré allí para comprar una Pepsi y un cigarrillo. Como siempre, miré el expositor de metal de los libros de tapa dura. Era el 1955. Probablemente me sonaba el nombre Richard Matheson de unas cuantas revistas de ciencia ficción que había empezado a leer, pero nunca había visto un libro suyo antes.

Me llevé Soy Leyenda a casa, y a las dos páginas olvidé mi corazón roto por completo. Nunca había leído un libro que me transportara de forma tan total dentro de su realidad. No sólo estaba en una historia de suspense angustiosa, tenía un poder emocional y resonancia que permanecerían conmigo el resto de mi vida.



Esa noche, Richard Matheson se convirtió en uno de mis tres escritores favoritos. Ha permanecido ahí durante más de 50 años.

De vuelta a 1955, dividía mi lectura entre las novelas de misterio y la ciencia ficción. Generalmente me sentía más cercano a las de misterio, especialmente las novelas de Gold Medal de John D. MacDonald, Charles Williams, Peter Rabe, Lionel White, y varios otros por una sencilla razón: El mundo en el que tendían a ambientar sus historias era mi mundo, un vecindario de clase obrera con más tabernas que iglesias, una estación de autobuses Greyhound, partidas serias de dados y poker que se jugaban en sótanos inmundos, un buen número de chicos y chicas adolescentes que sin distinción eran enviados al reformatorio o incluso a la cárcel, y policías que siempre estaban metiendo a tus amigos en la cárcel, especialmente si se daba el caso de que eras negro, como lo era un cuarto del vecindario en aquellos días.





Las siguientes dos novelas que leí de Matheson fueron Fury on Sunday y Someone is Bleeding. Eran en todo momento tan brutales y reales como cualquiera de mis escritores Gold Medal, y con una atracción añadida: en las novelas de Matheson, el romance, a menudo un romance doloroso, conducía la historia tanto como la violencia. A día de hoy prefiero que mis novelas tengan historias entre hombre y mujer en ellas. No romance. Sino romance.

Un año después o así, Bantam editó la primera edición para el gran público de su colección Third from the Sun (El tercero a partir del sol). Amigos míos que odiaban leer devoraron cada página de ese libro. Si la materia hubiera sido Los Trabajos de Richard Matheson, estos chicos habrían ido a la universidad en lugar de suspender en el instituto.

Matheson fue uno de los primeros escritores a quienes copié conscientemente. Esas frases cortas que se quedaban clavadas. Esos escenarios claramente definidos. El diálogo podía crear un ser humano en sólo unas líneas. Y líneas argumentales que no te dejaban escapar. Creo que leí “Dying Room Only” tres veces el día que lo encontré en una revista pulp en una tienda de segunda mano. Sí, sabía escribir humor y aventuras e incluso historias ambientadas en mundos remotos. Pero lo que mejor sabía hacer – fuera cual fuera el escenario o la historia o el tono – hacía imposible abandonar fuera cual fuera la historia que estuvieras leyendo. Las personas eran tan jodidamente reales, y sus dilemas tan jodidamente urgentes.

También era capaz de sorprender constantemente a sus lectores eligiendo los tipos de historias y novelas que les atraían. Aunque se le conoce como escritor de terror, estaba igualmente dotado para el suspense, las novelas del oeste, y piezas inclasificables. Lo que continúa haciendo hoy con una variedad de tipos de historia y al demonio con la consistencia de su carrera.

Su interés serio en lo sobrenatural se expresó por primera vez en Hell House (La Casa Infernal). Su interés serio en los temas espirituales se expresó por primera vez en What Dreams May Come (Más allá de los sueños). Ahora, podréis discutir que estas novelas han evolucionado de forma natural de algunos de sus trabajos previos. Bueno, sí y no. Sí, había escrito historias sobre encantamientos y sobre lo sobrenatural antes, pero nunca con el propósito singular y serio de Hell House. Y sí, su trabajo había tocado temas de viaje en el tiempo y el universo cuántico antes, pero nunca con la extensión y con la dolorosa belleza de What Dreams May Come.

Lo mismo con las novelas de Oeste. Excepto por unas pocas historias del principio, Matheson nunca había intentado en serio trabajar con el más venerable de los géneros. Pero cuando lo hizo, con Journal of the Gun Years, escribió lo que tiene que ser uno de los Westerns más únicos y poderosos del último cuarto de siglo. Con una sola novela, se colocó a la altura de los grandes, Elmer Kelton y Ernest Haycox y Elmore Leonard.

No hay modo de cubrir mis libros favoritos de Matheson en profundidad en este artículo, pero me gustaría hacer unas pocas reflexiones sobre un escritor que nunca he dejado de leer. Virtualmente todo su trabajo ha mejorado con la edad. El difunto escritor de misterio Erle Stanley Gardner – cuyas sabihondas novelas de A.A. Fair creo que disfrutaréis tanto como yo – escribió alguna de su ficción de un modo que era “atemporal”. Al menos esto era lo que pensaba que estaba consiguiendo al no hacer casi nunca referencias contemporáneas en sus últimas novelas de Perry Mason. Sin citar títulos de canciones, ni títulos de películas, ni estilos de moda. Pero Gardner se pasó de listo con esta treta. Lo que consiguió no fue la “atemporalidad” sino una esterilidad extraña en los escenarios. El último de Mason ocurre en un mundo que no tiene realidad. Es como rodar una película con los actores en pie delante de un muro blanco. Recomendé sus A.A. Fair porque tienen mucha atmósfera, especialmente los que están ambientados durante la Segunda Guerra Mundial.

Menciono esto porque aunque las descripciones de Matheson del tiempo y el espacio son normalmente escuetas, aún así consiguen evocar la década en la cual fueron escritas. El primer par de páginas de A Stir of Echoes (El Último Escalón), por poner un ejemplo, establece cuidadosamente y de forma evocadora que nuestros protagonistas y sus vecinos son gente de la clase obrera, algo que la infravalorada adaptación a película tuvo el valor de reflejar.



Así que ahora algunas – pero no todas – de mis novelas favoritas de Matheson. Pero no los clásicos como I Am Legend (Soy Leyenda) y The Shrinking Man (El Increíble Hombre Menguante). Preferiría hablar sobre unas pocas de las novelas e historias que no parecen tener mucha mención. The Shrinking Man es invariablemente y merecidamente alabada por sus fragmentos de acción, especialmente la larga escena con Scott Carey luchando contra la araña viuda negra. Pero os diré, para mí la escena más difícil de escribir, bien puede haber sido cuando Carey, con 49 pulgadas de altura, intenta hacer el amor con su mujer. Porque lo que tenéis aquí, amigos y vecinos, es una broma de mal gusto. Pensad en qué broma de barra de bar hubiera inspirado la situación en otras manos. George de Seinfield y su problema de “encogimiento” (sí, señoras, realmente encogen cuando has estado en agua fría) no era nada comparado a las experiencias de Carey. Pero Matheson convierte esta en una de las escenas más tiernas y emocionalmente poderosas del libro. Podría haber sido morbosa y rara, y aún así define el amor de Carey por su mujer Lou de un modo que ninguna otra escena del libro llega a igualar.

Earthbound normalmente se desecha por ser una obra menor de Matheson, y nunca he sido capaz de figurarme por qué. El bestseller Stuart Woods hizo un libro titulado Under the Lake que utilizaba muchos de las mismas figuras ret´rtropos y trucos. No copiaba el libro de Matheson – puede que ni siquiera lo leyera – pero nos mostraba cómo no escribir una novela acerca de ser poseído por mujeres sobrenaturales hermosas y de gran erotismo (aunque, para ser sinceros, hay algunos fragmentos de escritura largos yagradables). Matheson toma lo que es esencialmente el material para un chiste verde – un espectro femenino con ninfomanía – y lo convierte en una mirada seria y conmovedora a un matrimonio que está empezando a fallar, y a un hombre que ha empezado a cuestionarse algunos de sus valores claves. El uso de imágenes del árido invierno a la orilla del mar como contraste con el calor del fantasma es destacable, como lo es el dolor de la esposa que no puede entender – o ni siquiera enfrentar – lo que está pasando su marido. Es una lectura endemoniadamente buena, sólida y escalofriante. Esta es una de las pocas historias sobrenaturales que siempre he encontrado creíbles, por cierto.



Ride the Nightmare. Esta novela se desvaneció virtualmente durante dos o tres décadas. Hubo una versión Alfred Hitchcock Presents de él que le gustó a mucha gente, pero que fracasó, para mí, en captar el singular terror escalofriante de la novela. Material familiar convertido en una obra maestra, si queréis una línea que resuman esta novela. Un hombre casado respetable con Pasado encuentra que su vida se convierte en un horror cuando una pareja de matones de su pasado aparecen e intentan chantajearlo para que los ayude con un nuevo trabajo. Hay una sensación particular de los cincuenta en este material que enriquece el modo en el que Matheson maneja el matrimonio en este. Le va bien la fecha porque habla de y para su era. Os diré la verdad – ya seáis un profesional establecido, o un principiante, si queréis tomar un curso de posgrado en escritura de novelas de suspense, memorizad este libro.

Shadows on the Sun. Aquí tenéis, un Western de terror, el único Western de horror bueno que he leído/visto/escuchado nunca, de hecho. Fue originalmente un guión pero se adaptó bien, gracias, a la prosa. Hubiera sido una película realmente agradable de televisión tiempo atrás (no cuento todos esos melodramas nocturnos de los sábados y los domingos como películas de televisión – son sólo capítulos largos de culebrón). También sería una novela gráfica especialmente buena si alguien se interesara. Aquí, la atmósfera y el argumento triunfan sobre el personaje, aunque Matheson nos da algunos atisbos realmente buenos sobre algunas personas agradables. Su mezcla de tradición sobrenatural india con el realismo de tintineo de espuelas de las tropas tradicionales del Oeste funciona muy muy bien.



The Beardless Warriors es otra de esas novelas de Matheson que desaparecieron durante décadas tras una primera aparición exitosa. Esta es fácilmente una de sus novelas más conseguidas por dos razones – es, para mí por lo menos, la más ambiciosa en términos de los problemas de escritura que plantea para él mismo. La primera dificultad es dar forma a un drama de ritmo rápido sobre un grupo de jóvenes reclutas. Un grupo, daos cuenta; un grupo pero hacerlos a cada uno lo bastante individuales como para recordarlos como personas separadas. No es un simple drama. Tiene que describir una guerra, el lugar del soldado raso Everett Hackermeyer en esa guerra, y la reacción de un joven a los numerosos pequeños dramas a su alrededor. Me encanta este libro, y por lo general odio las novelas bélicas. Pero Matheson interpreta la sinfonía completa – acción, tragedia, intensidad, humor, la tradición de la batalla épica, y un retrato impactante de los sentimientos de un joven sobre las necesidades de la guerra. No hay nada del crápula John Wayne aquí. Es mucho más del estilo de LA CHAQUETA METÁLICA de Samuel Fuller, reflejando el tedio y terror y ambivalencia de los jóvenes soldados en la batalla. No puedo sobreestimar la gracia o poder de esta novela.



What Dreams May Come (Más allá de los sueños) Mi mujer, Carol, leyó esto poco después de ser diagnostica de Esclerosis Múltiple. (No hay que preocuparse, ahora no tiene síntomas). El libro cambió su vida, como siempre le dice a la gente cuando les recomienda encarecidamente que lo lean. Encontró en él elegancia y belleza, el tipo de espiritualidad que nunca había sido capaz de encontrar en iglesias, una sensación de bienestar espiritual sin restricciones de dogma o doctrina. Aunque mi reacción fue menos dramática, quedé impactado por cómo de similares son mis vagos sentimientos religiosos a los de Matheson. Es la historia de amor definitiva, de un marido que busca, y definitivamente salva, a su mujer incluso aunque ha muerto y existe en otro plano de la realidad. No me siento inclinado a novelas de espiritualidad, pero esta funciona tanto como fascinante fantasía como de una especulación seria acerca de la vida después de la muerte.

Bid Time Return (Más allá del teimpo). En una época más delicada, hubo un buen escritor de fantasía con el nombre de Robert Nathan. Su libro más famoso fue Portrait of Jenny, que es uno de los romances más bonitos que he leído. Luego llegó Jack Finney quien, tras asustarnos terriblemente con The Bodysnatchers, pasó la segunda parte de su considerable carrera reimaginando su amada ciudad de Galesburg, Illinois en dos excelentes novelas históricas. Diría que Matheson, en Bid Time, demuestra que es su igual en términos de viaje en el tiempo mezclado con romance. Qué enorme logro es su novela – una historia voluble sobre un hombre y una mujer de diferentes siglos que no sólo se enamoran, sino que trascienden a los problemas de tiempo. Es difícil de imaginar algún tipo d elector a quien no le guste este libro. La palabra “atractivo” fue creada para describirlo.

The Kolchak Scripts. Gauntlet Publications está en medio de un programa importante de publicación y re-publicación. El excelente periodista y reportero Mark Dawidziak ha reunido todos los guiones de Kolchak (el tercero es una colaboración entre Matheson y William F. NOlan) más extensos (y excelentes) ensayos sobre la saga de Kolchak en un enorme volumen que es ciertamente el libro definitivo sobre el tema. Si Psicosis cambió para siempre las películas y novelas de suspense, la primera película de Kolchak cambió para siempre las películas y libros de terror. Sí, había películas de terror antes, y sí, ha habido ironía, incluso películas de cómic de terror antes. Pero usando la inteligente novela de Jeff Rice como base, Matheson trajo su propia perspectiva astuta a esta nueva forma. En lugar de utilizar el humor como farsa o bufonadas, utilizó el humor para hacer los elementos realistas más oscuros y creíbles. Lo acabo de ver de nuevo, y es tan fresca, caradura, y espectral como hace tres décadas. Es un trabajo gloriosamente espeluznante y horrible, aderezado con la cantidad justa de gore, un verdadero clásico.

Chris Carter siempre ha dicho que The X-Files (Expediente X) estaba directamente inspirado por The Night Stalker, y si lo piensas, seguramente lo estaba. Lo que es extraño es que X-Files lo imitaba de muchas maneras, pero había pocos homenajes a Night Stalker (como les llamamos en el terreno de los litigios). Puede que sea porque el dúo Matheson-McGavin llevó una insolencia única a las funciones respectivas que llevaron a cabo. En ocasiones, Night Stalker se tambalea justo al borde de la parodia, tanto en la escritura como en la actuación de McGavin. Pero nunca atravesó la línea, permaneciendo casi siempre oscura y sorprendentemente realista a causa de que Matheson le dio un ángulo completamente periodístico con el cansancio completo (si no cínico) que uno encuentra en muchas salas de redacción reales.

Gauntlet también ha publicado el libro infantil ganador de premios Abu and The Seven Marvels, una aventura vigorizante que vuestros hijos y nietos adorarán (los míos sí lo hacen). Tenéis una princesa, tenéis un héroe, tenéis un mago, y tenéis vuestra misión. Podríais suponer que sabéis lo que hace Matheson con estos elementos familiares, pero estaríais equivocados. Matheson nunca nos da lo mismo de siempre. Nunca.

Camp Pleasant. Cemetery Dance Publications es otra editorial pequeña que ha producido varios libros de Matheson bellamente llevados a cabo e importantes. Camp es una novela corta superior sobre un campamento de verano que se convierte en un campo de concentración a causa del hombre que lo dirige. La escritura aquí es Matheson en su estado extraordinario, absolutamente poética en algunas partes, mezclando humor y terror mientras el matón intimida virtualmente a todo el mundo en el campamento. Es un verdadero libro que se no se puede dejar de leer, con gran cantidad de suspense, pero la mayor parte de todo es la compasión de Matheson por los débiles que muchas veces sufren a manos de los despiadados. Una adición excelente y tranquila a la biblioteca de Matheson.

Así que, ¿qué está haciendo Richard Matheson estos días? Trabajando duro. Como siempre. Tiene muchos Buenos libros todavía por escribir. Me lo ha asegurado durante una conversación reciente.

ED GORMAN: ¿Cuales consideras que son los momentos cumbres de tu carrera hasta ahora?

RICHARD MATHESON: Supongo que los momentos cumbre de mi carrera habrán sido, por supuesto, los proyectos que funcionaron mejor. Unos pocos ejemplos: novelas como I am Legend [Soy Leyenda], The Shrinking Man [El increíble hombre menguante], The Beardless Warriors, Bid Time Return (que pronto se titularía, absurdamente, Somewhere in Time) [en España se tradujo En algún lugar del tiempo], Hell House [La Casa Infernal], What Dreams May Come [Más allá de los sueños], Hunted Past Reason, Abu and the Seven Marvels, y unas cuantas más. Como he dicho cierto número de veces en el pasado, creo que Somewhere in Time es la novela mejor escrita que tengo. He estado leyendo algunas páginas de ésta la semana pasada, y (como noté sin ninguna modestia) pensé que la escritura era realmente estupenda. Sí, ese es el adjetivo que se me ocurrió – una prosa realmente encantadora, pero ya basta de mi poca modestia.
Como siempre he dicho en el pasado, creo que What Dreams May Come es el libro más importante (leed efectivo) que he escrito. Ha provocado que un gran número de lectores perdiera su miedo a la muerte - el mejor tributo que podría recibir cualquier escritor.
Momentos cumbre de mi trabajo de guionista: cuatro o cinco de los 14 de Twilight Zone; Somewhere in Time (En algún lugar del tiempo); The Morning After, Duel (El Diablo sobre Ruedas), y The Dreamer of Oz en televisión.

Momentos cumbre que espero con only moderate gratification: mis dos libros metafísicos The Path y A Primer of Reality. A estos dos añadiría Hunted Past Reason porque lo escribí para afirmar mi suposición básica metafísica, la frase en la portada de la novela es “Morir no es nada. Vivir lo es todo”. Quería que la novela se titulase To Live (Vivir) pero, para mi consternación – y por primera vez en toda mi carrera como escritor – Tor le puso su propio título; una cita de “El Rey Lear”, que fue inútil imprimir, porque no tiene absolutamente nada que ver con la historia y la idea que estaba intentando reflejar.

Supongo que hubo otros momentos cumbre, pero estos serán suficientes.

¿Momentos bajos? Guiones re-escritos por productores, una novela re-escrita, ¡porque las dos mujeres editoras decidieron que no sabía escribir bien en inglés! En realidad, la mayoría de mis novelas – y guiones de cine y televisión – han sido impresos y/o producidos palabra por palabra. Los momentos bajos ocurrieron en que, a pesar de la adherencia religiosa a mis palabras, un cierto número de los programas de televisión y películas fueron pobremente realizadas. No los nombraré.

ED G: ¿Qué te gusta y disgusta del estado actual del cine? ¿Televisión? ¿Editoriales?

R.M.: Creo que el estado actual de las películas y televisión es patético. Acabo de leer un artículo largo esta mañana en Los Angeles Times citando los errores creativos de muchos de los estudios importantes en los cuales las consideraciones de marketing les ciegan hasta el triste punto en que casi ninguna de las películas tiene ningún interés para el público. En lugar de hacer películas que fueran creativamente excitantes, funcionan con estrategias de marketing - “Oh, eso ha funcionado antes, hagámoslo otra vez” y otra vez. Y - hasta el aburrimiento. Y si una película realmente era creativamente excitante, los “nuevos” públicos realmente no lo ven y recuperan el coste con dificultad o llegan incluso a perder dinero. Como miembro de la Academia y del Writers Guild, mi voto fue para Seabiscuit, una película magnífica, que había conseguido una cantidad limitada de dinero, no del calibre de un éxito de taquilla, con costes de marketing por encima de los costes de producción, perdería dinero. Una lástima. Y ese es el porqué las buenas películas con recibimientos limitados realmente necesitan el Premio de la Academia para embolsarse ganancias.

En resumen: ¿Las películas hoy en día? ¡Patéticas!

No aprobaré el juicio, pero diré que creo que las editoriales tienen la misma mentalidad “superventas” que los productores de películas. King, Koontz, Crichton, Grisham, etc. – por no mencionar a J.K.Rowling, que ha creado un mundo editorial por sí sola. Cuando una escritora tiene más dinero que la Reina Isabel - ¡Guau!

ED G.: Mirando en retrospectiva tu carrera, ¿hay algo importante que harías de forma diferente?

R.M.: Sí. Hubiera terminado novelas que no terminé. Mi autoconfianza como escritor ha sido lamentable. Con Come Fygures, Come Shadowes pretendía incluir cualquier aspecto – bueno (y malo) – del espiritualismo, más una aproximación a la parapsicología; qué vergüenza no terminarlo, como con The Link que pretendía incluir la historia completa del fenómeno médium, además de un estudio total de la parapsicología moderna. Dos veces vergüenza.

ED G.: ¿Tienes algunos favoritos en particular entre tus escritos en los diversos medios?

R.M.M Como he indicado, Somewhere in Time es mi novela favorita. The Beardless Warriors es buena, también.

Películas y television: Creo que he mencionado algunas. Debería añadir THE COMEDY OF TERRORS (muy divertida, creo).

Relatos: Demasiados para elegir favoritos. Me gusta “The Test (La Prueba)”, “Duel”, y “The Distributor (El Distribuidor)”. Este ultimo probablemente no lo habría escrito hoy en día. Odio cuando algo que he publicado “inspira” a algún imbécil a imitar lo que he escrito, o a que despidan a algún profesor por mandar leer a sus estudiantes una de mis novelas o relatos.

ED G.: Aunque siempre has utilizado temas sobrenaturales en algunos de tus trabajos, hay una espiritualidad que se hace más profunda en tu ficción a medida que pasan las décadas. ¿Fue esto a causa de tu sentimiento personal creciente acerca de la naturaleza del alma humana y lo que hay más allá de lo que llamamos vida?

R.M.: He leído un sinnúmero de libros sobre parapsicología, metafísica, etc. a través de los años. Mi favorito especial es Thinking and Destiny de Harold W. Percibal. Inspiró mi libro The Path que consiste en su mayor parte en citas de Thinking and Destiny.

De cualquier modo, he estudiado estos libros y he desarrollado mi filosofía personal que, cuando se han considerado todos los detalles, consiste en esa pequeña cita de Hunted Past Reason - “Morir no es nada. Vivir lo es todo” – con todo lo que implica.

ED G.: ¿Eras religioso de joven?

R.M.: No en especial. Crecí con la Christian Scientist, que aceptaba. Una buena religión. En el muro de los púlpitos de las iglesias de la Christian Scientist está la frase “Dios es Amor”; no es una mala frase.

ED G.: ¿Afectó tu experiencia en la Segunda Guerra Mundial a tu punto de vista religioso?

R.M.: Utilizaba mi fe en la Ciencia Cristiana cuando estaba en el combate de infantería. Me daba seguridad. Al mismo tiempo, mi presión arterial subió como el demonio – así que pagas tu dinero metafísico y se te devuelve el favor. Después, dejé la religión de la Ciencia Cristiana y elegí desarrollar mi propio sistema de fe, que no se adhiere a lo que ha sido descrito como “Churchianity”. Sin embargo, todavía creo que la Ciencia Cristiana es una buena religión.

ED G.: ¿En qué proyecto estás trabajando en la actualidad?

R.M.: Una obra de un solo hombre; no te daré el título. También tengo una comedia de suspense pendiente de ser producida en Londres supeditada a cuandoencontremos al hombre que la lidere. Me gustaría concentrarme en el teatro la próxima década – el que funcione o no depdende de los dioses.

ED G.: Tu trabajo crece en estatura cada década, y parece seguro que perdurará. ¿Piensas sobre ese tipo de inmortalidad?

R.M.: Espero que la gente lea mi trabajo en el futuro. Espero haber hecho algo más que atemorizar a un par de generaciones. Espero haber inspirado a unas pocas personas de un modo u otro.

En realidad, el momento cumbre de mi vida – que, por supuesto, ha tenido una enorme influencia en mi carrera literaria – fue conocer a Ruth Woodson en la playa de Santa Monica en 1951, enamorarme de ella, casarme con ella, y crear una familia juntos con cuatro hijos; dos hijos, dos hijas. Mi amor por ellos, y lo que he crecido gracias a ellos, han hecho mi vida como escritor tal como fue. Es un proceso que recomiendo para cualquiera que quiera ser escritor.



martes, 11 de agosto de 2009

Aaaay, los spoilers.... cómo Cameron Diaz se ha ido de la lengua con 'The Box'

Los que estéis al corriente de los avances de la peli 'The Box', dirigida por Richard Kelly y que se estrenará en octubre, y que como ya se ha dicho, está basada en el relato "Button, button" de Richard Matheson, sabréis que como historia, el relato de Matheson no tiene material como para hacer una peli de hora y media (o lo que sea). De hecho, son 9 páginas de relato, que aunque potente, es sencillo en sí mismo, lo suficiente como para trasladar muchos pensamientos y sensaciones, pero al fin y al cabo, la historia es la que es, y no da para más.

De hecho, en una entrevista al director que publiqué también en el blog, dice que tomó sobre todo la "premisa" del relato, y con otras palabras, viene a decir que el resto se lo ha sacado de la manga, si no recordais esto es lo que dijo:

Es un concepto tan interesante que se merece un tratamiento de larga duración. Garantizado eso – yo sólo quería asegurarme de investigar la premisa y hacerlo de forma apropiada. Llevó algo de tiempo averiguarlo. A veces la mejor manera de abordar algo es volver a la familia. Imaginé qué pasaría si fueran mis padres. Qué pasaría si mis padres tuvieran esta unidad del botón en Virginia, en el año 1976, y mi padre hubiera trabajado en la NASA. Pensé en la NASA y la naturaleza del experimento, el gobierno y todo lo que existe en esa zona de Virginia en términos de la CIA, el FBI en el norte de Virginia, toda la infraestructura de allí. De repente todo encajó con un clic en mi mente y se convirtió en algo realmente interesante y complejo, algún tipo de gran conspiración.

Vamos, que nos podemos imaginar por donde van los tiros ¿no? Ha cogido la historia de Matheson y la ha convertido en... otra cosa, totalmente diferente al espíritu del relato. No es ni bueno ni malo, pero irá al saco de adaptaciones que traicionan al material en que se basan.

Pero por si quedaba alguna duda en nuestras mentes sobre lo que podría pasar en la peli, allí estaba Cameron Diaz, la protagonista, para despejar dudas. Y es que odio los spoilers y a la gente que los cuenta, ¡en serio!

Hoy me puse a navegar por internet y me encuentro con esto (no leais si no queréis enteraros de parte del argumento de la película 'The Box'... vamos, que hay spoilers) que dijo la susodicha hace ya algunos días en la Comic Con de San Diego . Y lo peor, fui y lo leí.

“Richard helped us by making it not just people from Mars as well,” Diaz says inadvertently revealing Langella’s character is an alien. “There had to be someone testing mankind as well. As Jimmy was saying, ‘Keep it simple,’ but the example of ‘Are we alone? Are we the only ones out there? Is it just us or is there someone else to push the button as well?’”

Así que tanto a Richard Kelly, por su imaginación "desbordante" como a Cameron, por su incontinencia verbal... Thankee, sais!! (aquí iría un muñequito poniendo los ojos en blanco y escupiendo al suelo...)

(Porque ya hay que tener poca imaginación para recurrir a eso en una peli, a estas alturas. Si es que...)

miércoles, 29 de julio de 2009

"Botón, botón" [Button, button] de Richard Matheson (traducido)

Pues con motivo de la peli que se estrenará en octubre basada en este relato y de la que ya he hablado en varias entradas, "The Box", me ha dado por buscar y encontrar el relato en el que se basa. Con vosotros, "Botón, botón" traducido por mí, un relato cortito que está muy bien, pero que creo que ha sido un simple punto de partida para la película.

Descargar "Botón, botón", traducido al español

(Si la descarga no funciona bien o ha caducado, no tenéis más que enviarme un correo electrónico a soniarodriguezriveiro@yahoo.es y os haré llegar el fichero enseguida. Es más fácil así que estar pendiente de la página donde está la descarga. Espero que lo comprendáis ;D )

Entrevista a Richard Kelly, director de 'The Box'

Un día de estos vi una entrevista a Richard Kelly, el director de pelis como Donnie Darko, y de la nueva peli basada en material de Richard Matheson. La verdad es que aunque me sentía escéptica al principio, poco a poco voy sintiendo más interés por la peli, y supongo que cuando se acerque la fecha de estreno querré verla. De momento, aquí tenéis la entrevista traducida



Richard Kelly sobre 'The Box': "Es mi película más personal"

26 de Julio de 2009



En su carrera relativamente breve, el guionista y director Richard Kelly ha visto mucha controversia. Su debut en 2001, "Donnie Darko" se proyectó en el Festival de Cine de Sundance, fracasó en la taquilla y luego encontró una audiencia de culto masiva y leal en el mercado del vídeo casero (por no mencionar que reforzó la carrera de la estrella Jake Gyllenhal). Lo que vino después, "Southland Tales" era una narración salvaje y expansiva ambientada en una versión futurista de Los Angeles que provocó una reacción decididamente mixta cuando se proyectó un corte de avance en el Festival de Cine de Cannes en 2006: pasó más de un año antes de que la película tuviera un estreno muy limitado en los EE.UU.



Ahora, el cineasta originario de Virginia ha hecho la que podría ser su obra más convencional hasta ahora, el thriller para la Warner Bros. "The Box". Basado en el relato "Button, Button" de Richard Matheson, Cameron Diaz y James Marsden la protagonizan como un matrimonio que recibe una extraña visita de un hobre, el Sr. Steward (Frank Langella) portando un artilugio nunca visto. Les dice que si presionan el botón que tiene en la parte de arriba, recibirán un millón de dólares, pero un extraño morirá.



Justo antes de que Kelly debutara con las nuevas secuencias en la Comic Con el viernes, le contó a la colaboradora Gina McIntyre de Hero Complex en una entrevista que "The Box" es el más personal de sus films.



Se estrena el 30 de octubre.



¿Qué hizo que quisieras adaptar este relato en particular de Richard Matheson?



No he podido olvidar esta historia. La leí siendo un niño y fui y compré los derechos aproximadamente hace seis años del mismísimo Sr. Matheson. Quería saber quien era el Sr. Steward. ¿Por qué ¿Por qué va mostrando esta unidad con el botón? ¿Para quién trabaja? ¿Por qué hace esto a la gente? ¿Qué significa todo? Como un niño en la escuela dominical, tenía todas estas preguntas y sentía que quería ser el tipo que diera en el clavo respondiendo a algunas de estas preguntas y llevando al cine este relato de seis páginas. El relato es el marco para el Acto 1, y luego el Acto 2 y el Acto 3 tratan de Arthur y Norma (Marsden y Diaz) y su viaje de redención y descubrimiento y salvación, lidiando con las consecuencias de haber pulsado ese botón y descubriendo por qué han sido elegidos.



¿Cómo fue trabajar con material que había creado originalmente otra persona?



Es la primera vez que he hecho una película que no es un guión original al 100%, pero me sentí bien porque sólo tenía seis páginas y casi pedía a gritos ser revisitada. Es un concepto tan interesante que se merece un tratamiento de larga duración. Garantizado eso – yo sólo quería asegurarme de investigar la premisa y hacerlo de forma apropiada. Llevó algo de tiempo averiguarlo. A veces la mejor manera de abordar algo es volver a la familia. Imaginé qué pasaría si fueran mis padres. Qué pasaría si mis padres tuvieran esta unidad del botón en Virginia, en el año 1976, y mi padre hubiera trabajado en la NASA. Pensé en la NASA y la naturaleza del experimento, el gobierno y todo lo que existe en esa zona de Virginia en términos de la CIA, el FBI en el norte de Virginia, toda la infraestructura de allí. De repente todo encajó con un clic en mi mente y se convirtió en algo realmente interesante y complejo, algún tipo de gran conspiración.


Fuiste guionista-director y productor de esta película. ¿Cómo de importante es para ti tener ese tipo de control creativo?



Definitivamente soy un enfermo del control. Para hacer tu trabajo como director, de forma adecuada, tienes que ser un enfermo del control, así que estoy realmente feliz de ser parte de todos estos procesos. Si alguna vez tengo la suerte de encontrar el guión de otra persona, con el que me sienta identificado y quisiera dirigir, estoy seguro de que siempre haría un poco de reescritura, sólo porque esa es la naturaleza de mi enfermedad del control. Me estoy abriendo más a hacer otras historias y las historias de otras personas, pero a la vez estoy escribiendo dos guiones originales ahora mismo. Siento que tengo que ser la persona que controle la idea.
¿Será uno de esos dos guiones tu próximo proyecto?



Espero que sí. Tengo terminado uno.



¿Puedes revelar algún detalle sobre ese guión que está completo?



Es un thriller y tiene cerca del 35% de captura de movimiento. Ser capaz de crear un mundo partiendo de cero es una idea emocionante, y viendo todo lo que han hecho estos maravillosos cineastas, como Jim Cameron y Zemeckis y Peter Jackson – me encontaría ser capaz de usar algunas de las herramientas en las que son pioneros. Eso sería muy emocionante para mí.



Después de todo lo que ocurrió con “Southland Tales”, ¿hubo menos presión para ti con esta película?



La tercera película puede que sea más fácil que la segunda. No me compliqué tanto la vida con esta como para intentar hacer algo tan increíblemente ambicioso. “Southland Tales” fue un desafío enorme. Esta también fue un reto, pero es una historia más sencilla con tres personajes y sin duda, algo más comercial en términos de que un estudio pueda comercializarla y estrenarla. Así que hubo menos presión. Fue maravilloso tener un estudio detrás desde el principio. Fue un alivio.
¿Tuviste algún problema trabajando dentro del sistema del estudio?



En realidad fue una experiencia bastante fácil hacer la película con el estudio. En realidad lo disfruté, por la seguridad de saber que se iba a estrenar, que tienen un interés desde el principio. Hice exactamente la película que quería hacer. “Southland Tales” fue una película muy ambiciosa, fue un logro terminarla. Supe que después de Cannes iba a ser un estreno muy pequeño sin dinero para marketing y me sentí agradecido de que Sony me diera algo de dinero para hacer los efectos visuales. El avance no estaba terminado en la época de Cannes. Teníamos demasiados efectos visuales sin terminar, como para que el material pareciese bueno. Fue frustrante, fue difícil, pero quise morder más de lo que podia masticar, y me tomó un tiempo abarcarlo. Estoy muy orgulloso de lo que hemos conseguido con esa película. Me encataría ser capaz de retomarla más adelante, hacer un montaje del director, puede que algún día cuando esté en los cuarenta, quién sabe. Me siento bien habiendo terminado la tercera película porque puede que el primer acto de mi carrera haya terminado y pueda pasar al segundo acto. Del mismo modo, “The Box” es mi primera película madura. Las dos primeras fueron sin duda adolescentes en el sentido de ser realmente provocadoras y poco convencionales de forma agresiva. Ahora, “The Box” es una historia mucho más convencional, pero diré que aún así es idiosincrásica. No me parece que me haya vendido o haya agachado la cabeza. Todavía creo que tiene mi sensibilidad. Irónicamente, es la película más personal de las tres.


Cameron-diaz-the-box-poster




domingo, 26 de julio de 2009

Libros leídos en 2009 (XX): El increíble hombre menguante, de Richard Matheson




Este libro, en la edición de La Factoría de Ideas, incluye, además de El Increíble Hombre Menguante, los relatos: El repartidor (también incluido en la antología de relatos Pesadilla a 20.000 pies, de Valdemar, con el título de El Distribuidor), El diablo sobre ruedas, Mantage (incluido en uno de los volúmenes de Shock, con el título de La Película), y La Prueba.

Al rpincipio tenía mis dudas acerca de este libro, pensaba que no tenía ningún interés para mí, dado que todos sabemos de qué va el argumento: un tío menguante, nada menos. Pero me sorprendió ver que el argumento era interesante, que uno va sufriendo con el personaje y las situaciones son más o menos "creíbles", hasta el punto que pueden ser creíbles este tipo de situaciones de ciencia-ficción. Matheson traza un buen retrato psicológico de lo que el hombre "medio" podría sentir ante un proceso así, además de dibujar situaciones creíbles y angustiosas a las que se tiene que enfrentar el protagonista a medida que va perdiendo altura. Un buen relato (o novela corta) en el que Matheson no defrauda, a pesar de que no llegue a tener tanto interés como otros trabajos suyos.

Con respecto a los otros relatos, dos de ellos ya los había leído. El Repartidor es un relato muy bueno, con el que se especula a veces, ya que tiene muchas similitudes con la novela de Stephen King, La Tienda (o sería al revés, ya que la novela es posterior). La Prueba es un relato sobre un futuro alternativo donde una nueva ley obliga a algunos ancianos a someterse a una prueba cruel. La verdad es que pone mal cuerpo. El diablo sobre ruedas es un relato muy bueno también, angustia concentrada en no demasiadas páginas, y está muy bien (otro dato, fue adaptado al cine por Steven Spielberg hace muchos años ya, con el mismo título en español). Y Mantage, es un relatito ameno y entretenido de leer, que personalmente no es de mis preferidos.

En resumen, un buen libro para pasar un rato entretenido, relatos clásicos que no por ser ya conocidos en mayor o menor medida, hay que dejar de leer.

"Aquella araña era inmortal. Era más que una araña; era todos los terrores desconocidos del mundo unidos en un horror provisto de fauces venenosas. Era cada ansiedad, cada inseguridad y cada miedo de su vida que habían adoptado una forma espeluznante y oscura".

lunes, 6 de julio de 2009

La nave de la muerte, de Richard Matheson (descarga)

LA NAVE DE LA MUERTE es un relato aparecido en la recopilación "Shock" de la editorial Nova Dell. Por lo que he visto por ahí, no es fácil de conseguir en ebook (ni en papel), así que lo he escaneado y he corregido la traducción.

Espero que os guste, el relato es más bien de ciencia ficción y creo que gustará a los fans del género.

Como "LEMMINGS", no sólo he transcrito el relato para pasarlo a pdf tal y como estaba, sino que he depurado la traducción, le he quitado localismos y he corregido todo lo que he encontrado, con lo cual... ha quedado bastante bien.

Descargar "LA NAVE DE LA MUERTE", de Richard Matheson (formato .pdf)

(Si la descarga no funciona bien o ha caducado, no tenéis más que enviarme un correo electrónico a soniarodriguezriveiro@yahoo.es y os haré llegar el fichero enseguida. Es más fácil así que estar pendiente de la página donde está la descarga. Espero que lo comprendáis ;D )

Por cierto, también están disponibles de Richard Matheson:

- La novela "Now you see it..." (traducida por mí)
- El relato "LEMMINGS" (escaneado y corregido por mí)
- El relato "EL TERCERO A PARTIR DEL SOL" (retraducido por mí)

Como siempre, se agradecerán comentarios, peticiones o sugerencias de cualquier tipo. Que tengáis buen comienzo de semana.

viernes, 3 de julio de 2009

Las Memorias de Wild Bill Hickok (un adelanto)

(Aunque todavía no llevo mucho, aquí dejaré uno de los primeros capítulos del libro para que podais apreciar el estilo de uno de los libros del oeste de Mr. Matheson. Con todos vosotros, unos párrafos - traducidos por mí, of course - de "The Memoirs of Wild Bill Hickok" [Las Memorias de Wild Bill Hickok]. Sé que no es mucho, pero tampoco quiero colgar aquí nada demasiado largo, sólo un pedacito en el que se puede adivinar el tono de toda la novela... el de autobiografía extraña, no sé cómo definirlo. Lo que sí puedo decir es que el libro se estructura en capítulos con un título descriptivo, donde el narrador, el propio Wild Bill, nos cuenta la verdad y toda la verdad de su vida, muy alejada de la leyenda que se forjó a su alrededor. Todavía no lo he terminado, así que no puedo emitir opinión sobre el libro en su conjunto, sólo puedo decir que me gusta lo que he leído)



MI INTENCIÓN, SABIA O TODO LO CONTRARIO



Yo, JAMES BUTLER HICKOK, SER DE MENTE ESTROPEADA Y

cuerpo ruinoso, por la presente declaro lo que pretendo conseguir escribiendo este informe.




En resumen, una presentación de la verdad; los detalles de mi vida tal como ocurrieron, y no como muchos creen que ocurrieron.



Durante más de quince años, comenzando después de la guerra, mantuve un diario de mis actividades, día tras día. Era, es triste decirlo, algo en cierto modo para autojustificarme, si no ya directamente una exaltación de mí mismo. Lo releí hace poco y descubrí que sería un buen pasto para las vacas. Con sensibilidad, le acerqué una cerilla.



Tengo treinta y ocho años, y es hora de dejar un registro verídico de mi vida. A pesar de mi edad nada venerable, tengo la sensación de que estoy cerca del final de mi camino. Es, por consiguiente, ahora o nunca.





Si lo que revele ofende o da un disgusto a aquellas legiones que me han, a través de los años, dado forma en sus mentes como una especie de icono, un dios con dos pistolas subido en un pedestal – bueno, lo siento; mis disculpas. Pero la verdad es la verdad y los hechos son los hechos y eso no lo puedo cambiar de ninguna manera.



Para empezar, entonces, retrocedamos en el tiempo hasta mi niñez.







martes, 30 de junio de 2009

Lemmings, de Richard Matheson

Hace un rato se me ocurrió una idea, acordándome de algo que el amigo Alcorze puso el otro día sobre las recopilaciones de relatos de Matheson. Realmente, éstas son muy difíciles de encontrar, por ser ediciones muy muy antiguas y raras, así que me gustaría ir colgando relatos de esos que no están por ahí, para que la gente que disfruta de la lectura de Matheson pueda acceder a relatos que normalmente no va a poder encontrar en castellano.

Así que empezamos con un relato sumamente corto, y al cual no he podido resistirme a corregirle unos cuantos fallos de traducción. Puede que a pesar de todo tenga errores, espero que no pero puede ser porque éste lo he hecho completamente a mano y no he tardado mucho. De todos modos, aquí está (son dos páginas nada más).


DESCARGAR LEMMINGS, DE RICHARD MATHESON

(Si la descarga no funciona bien o ha caducado, no tenéis más que enviarme un correo electrónico a soniarodriguezriveiro@yahoo.es y os haré llegar el fichero enseguida. Es más fácil así que estar pendiente de la página donde está la descarga. Espero que lo comprendáis ;D )

The Box, una película basada en un relato de Richard Matheson

Y es otro Richard el que la dirigirá, pero en este caso su apellido es Kelly. Richard Kelly es el director de Donnie Darko y Southland Tales, y dentro de no mucho lo será de The Box. Si habéis visto las dos primeras no me discutiréis que es un director con muchas ideas y mucho que ofrecer al cine, así que espero que con la próxima peli se luzca.

¿Por qué? Pues en especial porque es la adaptación de un relato de Richard Matheson, uno de mis escritores favoritos. En ese relato (que por cierto no he leído) un matrimonio normal, con apuros económicos, recibe de repente un día una caja que tiene dos efectos diferente. Por un lado, cuando pulsan el botón que tiene reciben un pago de un millón de dólares, por otro, alguien muere en el mundo como consecuencia directa de esa acción. Aunque no he leído el relato, creo que fácilmente entraría en la categoría de los "y si..." de los que hablaba en mi entrada del otro día.

Vemos alguna cara conocida, la de Cameron Diaz, y que la película está ambientada a principios de los años 70, como supongo que lo está el relato. Mirad el trailer y juzgad por vosotros mismos si tenéis ganas de verla. De momento, basándome en lo mucho que admiro a Matheson, y en las otras pelis de Richard Kelly, yo le doy mi voto de confianza.

Por cierto, el motivo de este post es que ha salido ya a la luz el primer trailer de la película, que se espera que se estrene aproximadamente el 30 de octubre de este año.

Disfrutadlo. :D




Ver página de la película en IMDB

Página web oficial de Richard Kelly

domingo, 28 de junio de 2009

Libros leídos en 2009 (XVII): ¡Shock!, de Richard Matheson

, Una nueva recopilación de relatos de Richard Matheson, esta vez la primera parte de las tres recopilaciones con el mismo nombre que se hizo en la editorial Nova Dell a principios de los setenta. El libro que leí está bastante bien conservado a pesar de ser una edición de casi cuarenta años, y la traducción tiene alguna cosa molesta o localismos de México que a ratos hacen la lectura menos fluida, pero no mucho.

La lista de relatos incluidos en esta recopilación es:

Los hijos de Noé - Lemmings - La fuente espléndida - Llamada de larga distancia - La película - Uno para los libros - El hombre de los días festivos - La danza de los muertos - La legión de conspiradores - El borde - La amenaza reptante - La nave de la muerte - El distribuidor

Como siempre, con Matheson, los relatos pueden variar de manera brutal, uno está leyendo un relato de terror puro y duro como "Los hijos de Noé", y de repente se encuentra con un breve y extraño "Lemmings", que, aunque no dura más de tres páginas, te deja con una sensación rara en el cuerpo. Más relatos de terror más o menos clásico son "Llamada de Larga Distancia" y "La Danza de los Muertos". Es difícil a veces establecer la frontera entre la ciencia ficción y el terror, porque por ejemplo a mí "La nave de la muerte" me parece un relato de terror ambientado en el espacio, y "El borde" un relato que mezcla ciencia ficción y la claustrofobia kafkiana. Luego hay relatos que juegan con situaciones cotidianas como "La legión de conspiradores" (muy muy bueno), o "El distribuidor". "Uno para los libros" es un relato de ciencia ficción pura y dura. "El hombre de los días festivos" es un relato de esos que llamo "y si...", y "La película" y "La Fuente Espléndida" igual. Quizás el más inclasificable de todos sea "La amenaza reptante", un relato extraño narrado en forma de crónica histórica, y que tiene toques de humor, aunque creo que no llegué a disfrutarlo demasiado.

Unos comentarios sobre algunos de ellos para terminar.

"El Distribuidor" trata de un hombre que poco a poco va alterando la paz de su vecindario por medio de tretas y trucos para enfrentar a los vecinos entre sí. Descubre sus debilidades y las usa en contra de ellos. Una premisa muy parecida a la novela "La tienda" de Stephen King, y de hecho supongo que una de las inspiraciones de este último para escribirla.

"Los hijos de Noé" comienza con un hombre de viaje por una zona poco habitada, y su detención (injustificada) por la policía del pueblo. A mí me recordó un poco a algunas situaciones del inicio de "Desesperación", también de Stephen King. Aquí la relación puede estar un poco traída de los pelos, pero lo cierto es que me recordó a la mejor parte de aquella novela. Por cierto, un relato muy bueno con un final sorprendente.

No me explayo más sobre este libro, que me ha hecho pasar muy buenos ratos esta semana. Una vez más, se demuestra que Matheson sabe tocar muchos y buenos géneros literarios, casi siempre con un gran acierto. Es un maestro en lo que se refiere a fusionar la vida cotidiana con escenarios de auténtica ciencia ficción, de modo que estos últimos acaban pareciendo tan cotidianos y normales como nuestro propio mundo. Además es de destacar que sus relatos envejecen muy bien a pesar de estar escritos hace muchas décadas.

Como siempre, Matheson demuestra su maestría.